viernes, 30 de septiembre de 2011

Disculpas

A todos mis lectores esta semana no escribire ni un cuentO, ya que em encuentro en semana de examenes parciales en la universidad y no tendre tiempo para nada^^!! Detodas formas cuando pase la semana publicare muchos ...Atte yo^^

lunes, 19 de septiembre de 2011

Isis de mi alma

En un pueblo a, más o menos, 5 horas de Lima vivía la familia Montoya, una de las familias más queridas del lugar. Estaba conformada por Carlos e Isabel, los padres y Mateo e Isis, los hijos. Los hermanos eran mellizos y siempre tuvieron una gran conexión, porque se amaban mucho y se apoyaban en todo.
Se acercaba el aniversario de los Montoya por sus 25 años de casados y los quisieron celebrar con todo el pueblo. El día de la fiesta, la casa de ellos se colmó de gente y todos estaban felices celebrando a escepción de Isis. Ella estaba sentada en un rincon mirando con mucha tristeza a todos. Su hermano se percato de ello y fue a su lado y le dijo, " No estes triste, hermanita, yo sé que no te gustan las fiestas y te prometo que en un par de horas se terminará". Ella lo miró y lo abrazo; luego, los dos salieron al jardin a contemplar la luna llena.

Cuando la terminó la fiesta, toda la familia se fue a dormir a escepción de Isis, ella salió de la casa ,a las 4 de la madrugada, a recorrer la plaza y vio algo muy curioso. Un par de hombres encapuchados llevaban a una joven mujer en sus brazos; Isis los siguió sigilosamente y al llegar al lugar vio como los dos violaron a la joven ocasionándole la muerte. Luego, los dos huyeron e Isis quizo auxiliarla, pero ya era demasiado tarde. Cuando la miró bien, se dio cuenta que era la hija del Alcalde y corrió despavorida a su casa para pedir ayuda a su familia. Cuando llegó a su casa, intentó despertar a sus padres, pero estos no se levantaban; por ello, corrió al cuarto de Mateo y de un empeyón lo despertó; él aún aturdido vio a su hermana indignada preguntandole qué pasaba y ella solo le pidió que la siguiera a ver lo que le había pasado en la plaza.Su hermano obedeció y la siguió hasta donde se encontraba el cadaver de la desdichada joven. Mateo sorprendido le dijo a Isis que lo ayude a llevarla a casa y justo cuando se agacharon a cargarla no se percataron que un policía pasaba por ahí y se les acercó. Al ver la escena del crimen, el oficial le gritó, "Muchacho, qué has hecho degenerado". Ellos asustados le explicaron todo lo que había pasado al policía y este no le creyó ni una sola palabra a Mateo, además el aliento de él olía a alcohol que bebió en la fiesta y a el cigarro que se le había impregnado en la ropa, él se acostó a dormir con las mismas prendas que usó en la fiesta.

El amanecer empezaba, y los primeros pobladores salían a trabajar o a la escuela, en caso de los jovenes. Cuando vieron a el joven Montoya y al policia agarrandolo del brazo, se acercaron a ver qué había ocurrido. La esposa del alcalde miró a su hija muerta y se arrodilló a abrasarla con un llanto desesperado. Los habitantes exigían una explicación y justicia; Mateo fue llevado a la comisaría como principal sospechoso del crimen. Mientras tanto, los padres de los mellizos, cuando se enteraron de la noticia, fueron a ver a Mateo que se encontraba encerrado en la carcel junto a Isis. Cuando llegaron, él les contó como ocurrieron los hechos antes y después de que Isis le pidiera que la siga. Su madre Isabel lloró por el destino de su hijo, Carlos abrazó a su esposa y miraron a su hijo para decirle que le creían , los hermanos aliviados abrazaron a sus padres y con los ojos llorosos les pidieron perdón por el problema. Sus padres aceptaron las disculpas y se fueron dejando a Isis con su hermano.

Isis se sentía muy cuelpable que salió corriendo de la carcel hacia el parque de la plaza y cuando llegó se echo a llorar en una banca, provocandole un profundo sueño. Al despertar, se dio cuenta de que era de noche, y justo cuando se dirigía a la carcel escuchó murmullos  detrás del monumento del parque. Sigilosamente, se acercó y vio que eran los hijos del señor Orellana, dueño del Viñedo más grande de todo el pueblo, ellos hablaban del crimen ocurrido y entre risas se burlaban de Mateo , ya que fue culpado del asesinato que ellos habían cometido, por haber bebido mucho en la fiesta de los esposos Montoya. Al averiguar esto, ella corrió a la comisaría y le contó a su hermano quienes eran los verdaderos omisidas y con una gran sonrisa abrazó a su hermana y le dijo, " Gracias Isis de mi alma y no te sientas culpable, esto es una prueba que el señor todopoderoso nos puso y hay que afrontarla". Ella no lo dejaba de abrasar y se quedó junto a él hasta el día de su juicio.

Llego el gran día, y las familias más influyentes del pueblo estaban en la corte, incluyendo a el señor Orellana y sus hijos. Tras largas horas de interrogatorio y testigos comprados en contra de Mateo, él pudo defenderse. Volvió a contar todo lo que había pasado y acusó directamente a los hermanos Orellana como los verdaderos culpables de la muerte de la hija del alcalde; todos en la corte se conmosionaron e indignaron de sus palabras y el juez le preguntó, " Joven Montoya, de dónde sacó ustéd esta acusación y acaso tiene pruebas de esta declaración". Él con mirada firme aseguró lo dicho y llamó a la sala a su principal testigo, Isis Montoya. La sala entera entró en silencio y muchas mujeres se percinaron luego de escuchar esto, la única voz desconsolada fue la de su madre que le dijo , " Mi pobre bebe, perdoname, han pasado 4 años y aún no lo superas, tu hermanita murió en el terremoto del 15 de Agosto del 2007 y lo que tú crees que es tu hermana es solo tu imaginacion o subconsiente que te engañan". Al comienzo, no le creyó y señalaba a su Isis siendo él, el único que podía verla y hablar con ella. Pero, cuando Mateo reaccionó empezó a llorar con desesperación y al no saber qué hacer cayó arrodillado al piso. Al no tener pruebas de su inocencia y tras ver que todos en el pueblo lo consideraban demente, fue declarado culpable y condenado a prision por 30 años.

Los padres de los mellizos quedaron solos aguardando la libertad de su inocente hijo  hasta el día que sea libre denuevo. Durante los años de su condena él nunca dejo de sonreir, ya que a su lado todos los días y a cada hora en la prision su hermana lo acompañó y juntos esperaban el momento en que Mateo vuelva con su familia y el alma  de Isis pueda descansar eternamente en paz.








viernes, 16 de septiembre de 2011

Vanidades sin plumas

Se llamaba Charlie la encontre en la calle tendida y lloro de hambre Charlie jajajaja si claro esta es una canción. Pero, en parte tiene que ver con la trágica historia de Charlie, un palomo muy sexy y bonito que era la envidia de toda la Plaza de Armas en Lima. Él tenía el buche color blanco, sus alas eran plomas y con puntitos rojos, su cabeza era algo verde y sus patitas eran rosadas, generando una perfecta armonía con todos los bellos colores de su cuerpo. En lo físico era perfecto y al volar, ni que decir, los puntos rojos de sus alas en combanacion con los  rayos del sol reflejaban unos colores semejantes al atardecer; pero su carácter era vanidoso y siempre lo veíamos cortejando a otras palomitas ,algunas incautas y otras muy vivas. Las malas lenguas dicen que una vez lo vieron cortejando a una Gallinazo solo para que le invite su cena.

¡Ay Charlie, le decían sus amigos palomos, no seas tan aventurero, porque no vaya a ser que en una de tus aventuras un esposo celoso te descubra y te mande a matar con esas hondas que usan los niños como juguetes!. Él solo se reia, porque se creía inmune a dañoy sus amigos lo miraban y le decian, "Sí, claro" y no pronunciaban ni una palabra más.

Las Fiestas Patrias llegaron y la ciudad de Lima se vistió de gala, lleno de símbolos patrios y celebraciones en cada rincón. Las palomas organizaron una gigantesca fiesta y la plaza entera se llenó de palomas bulleras, con ganas de bailar y todo lo demás. Nuestro galán estaba en cacería de alguna bella palomita que este dispuesta a pasar una noche loca con él. Hasta que la vio, ella era blanca como la nieve y con una mísera manchita negra en la cola; Charlie encandilado con su belleza no tardó en acercársele y tras ver la anuencia del cortejo hacia ella, los dos desaparecieron de la fiesta.

Al dia siguiente, la bella paloma había desaparecido dejando al pobre Charlie solo y muy triste. Pasaron los meses, y en Lima murío una persona por causas extrañas, todos estaban asustados y no sabian qué paso. Luego, se enteraron que era por un hongo que habitaba en el excremento de las palomas y ocasionaba la muerte en casos extremos. La comunidad de palomas en Lima estaba indignada y no sabían cómo llego ese hongo a su organismo, lo curioso es que en esa zona donde el señor falleció vivía Charlie y casi todas las noches dormían con él diferentes feminas. Las palomas obligaron al  palomo conquistador que se haga unos exámenes. Tras los resultados, se dieron cuenta que el hongo lo padecía Charlie, siendo él, el único macho que lo portaba y que había contagiado a sus amantes. Él indignado regreso a su poste y notó que en una plumita decía, "Ahora eres parte de mi mundo y gracias por la maravillosa noche que pase contigo en fiestas patrias". Charlie aterrorizado y dolido por la traición de la bella paloma, voló a más no poder y no se  percató que un niño le disparó con su honda y cayó muerto en medio de la plaza.

¡Ay Charlie!

jueves, 15 de septiembre de 2011

Kantu de una flor

En un hermoso pueblo rodeado de montañas, junto a un bosque fértil y un gran río, nació una niña tan hermosa como la Luna y tan rebelde como el viento en una tormenta. Su nombre era Kantu(Flor), hija de una doncella, cuyo padre era un miembro de la nobleza inca, y de un guerrero del antiguo imperio. El  amor de sus padres era prohibido, porque su madre estaba destinada a casarse con el hermano de su padre, para mantener el buen estrato familiar. Pese a ello, ella e enamoró perdidamente del joven guerrero y consumaron su amor en la ladera del río, junto a un árbol de duraznos y bajo la mirada de la Mama Quilla (Madre Luna). La noticia llegó a oídos de su padre y tras esta ofensa mandó a matar al valiente joven y al calabozo eterno a su hija. El Apu Ausangate, deidad suprema de la montaña, conocido por ser el más bueno de todos, la miró sollozar del dolor por la pérdida de su gran amor y de la desdicha del futuro bebe que llevaba en el vientre. Por eso pidió ayuda a la sabia Quilla para que le arranque el sufrimiento a la pobre joven, ella conmovida le pidió permiso a la Pacha Mama (Madre Tierra) para que le permita ayudarla. Con la anuencia de esta, ordenó a Wayra (viento) que la trasportara al lugar más bello del bosque y la transformara en la más bella Orquídea hasta el día en que su bebe deba de nacer. 
Y así se cumplió, meses después, nació la pequeña Kantu (Flor) y el espíritu de su madre abandonó el mundo terrenal para descansar, eternamente, al lado de su amado. La pequeña estaba dotada de una absoluta belleza física, ya que tenía la piel color canela, sus ojos claros como la miel y su cabello era negro como la noche. El Apu bondadoso miró con ternura a esta niña, pero se encontraba huérfana, entonces entró en el sueño de un pastor llamado Ángel, que vivía cerca del lugar junto a su esposa llamada Libia. En su sueño el Apu le pidió que lo siga, porque  importante misión que cumplir. Cuando llegaron al lugar en donde se encontraba la recién nacida, el gran Ausangate le pidió,” Tú y tu esposa críen a esta niña como si fuera suya y entréguenle todo el amor posible, si lo hacen de corazón siempre contarán con la mayor dicha y bendiciones”. Ángel conmovido con el dulce gesto del Apu y hacia la bella niña prometió solemnemente que él junto a Libia cuidarán de ella con todo el amor del mundo de unos padres hacia su única hija. El Apu, satisfecho y feliz, sopló el rostro del humilde hombre y lo despertó.
 Ángel vio que estaba en su cuarto y notó que la pequeña estaba en sus brazos. Despertó a Libia para contarle lo que le había ordenado el gran Apu, luego de ello abrasaron a la bebe y le pusieron de nombre Kantu, porque fue hallada al lado la de una hermosa flor marchita.
Pasaron 20 años, y la joven tenía un carácter fuerte y rebelde; su familia tenía una mejor posición económica, ya que eran dueños de una gran Panadería dentro de la ciudad y su hija era famosa por la buena sazón de sus postres y la belleza física que siempre tuvo, pero no ocasionaba envidias, ya que siempre era muy humilde con todos. Era cortejada por muchos, pero a ninguno hacia caso, porque ella prometió a la madre Quilla no ser de hombre alguno, a menos que este sea digno de su amor. Su fama era tal que llegó a oídos del poderoso Supai (Diablo) rey de las tinieblas y amo del pecado; él tenía un hijo llamado Geraldo, que fue producto de la brutal violación que el amo de las tinieblas infringió hacia la hija del Apu Qañaqway, deidad que domina las tormentas, que murió por la violencia del hecho. Su padre maldijo este acto y provocó lluvias torrenciales dentro del infierno, pero dándole a su nieto el carácter noble y bueno de su difunta madre.
Una noche, el terrible Supai entró, a medianoche, a la casa de Kantu en forma viento estrepitoso  y tras el pavor de sus padres, se dirigió a estos y les dijo, “Oh humildes hombres, si quieren que la paz que los rodea siga en pie, me entregarán a su bella hija para que sea la esposa de mi primogénito”. Y tras oír estas palabras, Kantu salió de su alcoba riéndose y le respondió, “Por mas amo de las tinieblas que seas, tú me das risa y ni un poco de miedo, retírate que tus deseos nunca se cumplirán, pero hay de ti que quieras hacernos daño, porque tu castigo será peor que tu estúpido mandato”. El Supai la miró ofendido, se dio la vuelta y se retiró. Cuando llegó al infierno, la ira le brotaba de los ojos y le dijo a su hijo, “Ya es hora de que demuestres ser un hombre, sube a la tierra y conquista a esa joven insolente, hasta que ella este colmada de amor por ti.Deshónrala y después abandónala para que sea la vergüenza de todo el pueblo”. Luego de oír esto su noble hijo obedeció y subió a la tierra.
Al día siguiente, él llegó al pueblo y se hizo pasar por un comerciante de frutas que inmediatamente, con su buena labia, atrajo a todos los compradores y su belleza física fue lo que llamó la gran atención de todas las mujeres del pueblo, incluyendo a la rebelde repostera. Él tenía una contextura atlética, su piel clara, el cabello de un tono castaño oscuro y sus eran ojos verdes como las hojas del bosque. Geraldo notó la mirada de Kantu y le dijo, “Bella doncella le gustaría probar mis frutas, el hombre que las cosechó dice que el mismo Inti (Sol) las ha bendito por su suculento sabor”. Ella lo miró sorprendida y  le dijo, “que  interesante déjeme decirle, ¿sabe que mis panes también son benditos?, porque los rayos del gran Inti están sobre ellos justo en este momento, así que si desea comer panes sagrados cómpreme que lo colmará de bendiciones”. Luego de ello, todo el pueblo se echo a reír y la pícara joven siguió su camino. Geraldo la miró e inmediatamente terminó enamorado de la atrevida repostera.
Varios días después, Kantu tenía que ir al bosque a buscar un árbol de cacao para sus pasteles de Chocolate. En el camino se le apareció un zorro que le pidió ayuda para que libere a su amigo que estaba sobre un árbol, ya que un terrible puma se lo quería comer. La joven lo siguió  y cuando llegó al lugar, el puma la miró con una gran sonrisa en su rostro y  el zorro que estaba en el árbol bajó de allí para acorralarla. La doncella no demostraba su pavor luego de caer en la trampa, ella agarro unas piedras y empezó a tirarles, pero los tres las esquivaban acercándose cada vez más. Kantu se dio cuenta que estaba al borde del río y justo cuando el puma salto para morderla, ella se lanzo a las bravas aguas sin darse cuenta de que Geraldo ya lo había matado de un disparo, los zorros huyeron despavoridos. El joven corrió por la orilla del río y se lanzó para salvarla, el Apu Ausangate estaba cerca y apropósito dejó caer un árbol que les sirvió de escape de las bravas aguas. El Apu cuando los vio seguros en tierra, desapareció. Kantu miro  Geraldo sorprendida y lo beso en los labios, luego ella se sonrojo tanto que parecía un tomate bien maduro y cuando salió de su encandilamiento, lo empujo y le dio un golpe en el vientre. El joven cayó al piso de dolor y ella lo miro y le dijo, “ Jamás había besado a hombre alguno y no sé porqué usted me ha gustado mucho, a pesar de ser un parlanchín de medio pelo”. Él en el piso aún con dolor le respondió, “Lo mismo le digo ,bella Kantu, su belleza me ha enamorado por completo ;si me permite, quiero ser el hombre que la llene con todo el amor que yo le pueda entregar, pero este golpe no era necesario”. Luego, ella sonrió ayudándolo a pararse, le dio otro beso y después le dijo,”si mi destino eras tú, que así sea, porque desde el primer día que te vi, no solo me gustaste, sino me enamoré de ti completamente”.
Pasaron meses de romance, en que los dos jóvenes a espaldas de todos se encontraban secretamente, hasta el día en que Geraldo decidió contarle la verdad de su procedencia a su amada Kantu, porque no tenía ninguna intensión de hacerle el mínimo daño. En la más bella noche de luna llena, bajo un árbol de duraznos y al pie de un río, curiosamente el mismo lugar en donde los verdaderos padres de Kantu consumaron su amor, el joven le dijo, “¡Perdóname amada mía!, pero hay algo de mí que aún no sabes, pero es hora de que lo sepas”, la doncella sorprendida le pidió que le dijera que lo acongojaba. Geraldo tomó aire y dijo, “Soy el hijo del gran Supai, él me mando a enamorarte, desdicharte y abandonarte, como venganza a la ofensa que una vez le cometiste. Pero querida mía, no puedo hacerlo, porque te amo más que nada en el mundo y no me interesa darle la contra al mismo rey de las tinieblas sólo quiero tenerte completamente feliz a mi lado por siempre”. Kantu lo miró algo sorprendida, pero luego su mirada se lleno de ternura y le dijo, “¡Ay orate!, tu padre no te dijo que no le tengo miedo y sabes que no me interesa hijo de quien seas, lo que sí me importa es lo que tú eres para mí, que es ser el hombre digno que mi corazón eligió”. Él la besó y consumaron su amor en ese mágico sitio. Esa misma noche decidieron casarse y comunicarle al pueblo la grata noticia.

En la noche del día siguiente, el pueblo entero celebraba la noticia de la boda de los jóvenes. De repente, el malévolo Supai se apareció, lleno de ira, en medio de la fiesta y durmió a todos los aldeanos de un soplo, menos a los jóvenes y a los padres de Kantu que ni bien vieron al Supai huyeron al bosque en busca del Apu Ausangate, para pedirle ayuda. Con una voz burlesca dijo, “En verdad eres un hombre, mi niño Geraldo, para darme la contra a mí tu propio padre, lamentablemente yo no te envié a que te enamoraras de ella, es por esto que debo matarte, ya que ningún descendiente mío puede tener ese gran corazón que posees, querido”. Kantu le dijo, “si quieres hacer eso tendrás que matarnos a los dos”. Geraldo la miro y la abrazo fuerte y justo cuando su padre les iba arrancar sus almas. La tierra empezó a temblar, era la Pacha Mama que ordenó a los arboles que lo amarren con sus raíces; la Mama Quilla, ordenó al Apu Ausangate que, “junto con las demás deidades de los cerros, castiguen al Supai encerrándolo en las mazmorras y que las almas condenadas lo flagelen, hasta que él esté arrepentido de corazón por haber deseado la muerte de su propio hijo, solo por desobedecer su estúpido mandato. El Supai cayó a su reino y allí permaneció.
 Kantu y Geraldo, al fin, eran libres y tras ser salvados por las deidades, estas los bendijeron para que su amor nunca se agote y se retiraron. Los jóvenes lloraron de la alegría, agradecieron su ayuda y prometieron siempre venerarlos. Al mes siguiente, Kantu y Geraldo se casaron llenos de amor y decidieron vivir en una casa al lado de un árbol de duraznos, junto al río y justo donde la gran Quilla brilla, cuando llega la noche.